Hay un lugar a unos minutos de Puerto Escondido donde, si metes la mano al agua de noche, se enciende de azul. No es un truco ni una luz escondida: es un fenómeno natural que muy pocos lugares del mundo tienen. Se llama bioluminiscencia, y en la costa de Oaxaca pasa en la laguna de Manialtepec.
La laguna de Manialtepec, a unos minutos de Puerto Escondido, se enciende de azul por las noches.
Qué es la bioluminiscencia
La bioluminiscencia es la luz que producen ciertos seres vivos. En el mar y en algunas lagunas la generan unos microorganismos del plancton llamados dinoflagelados: cuando el agua se mueve, reaccionan y sueltan un destello azul. Por eso el agua se enciende justo donde la tocas, donde pasa el remo o donde avanza la lancha, y se apaga cuando se queda quieta.
Por qué la laguna de Manialtepec se enciende
Manialtepec no es una laguna cualquiera. Es un cuerpo de agua de varios kilómetros donde se juntan agua dulce de los ríos, agua salada del mar y hasta aguas termales. Esa mezcla, rodeada de manglar, crea las condiciones perfectas para que el plancton bioluminiscente se reproduzca. No en todas las lagunas del mundo pasa; hacen falta esas condiciones tan particulares, y por eso Manialtepec es uno de los pocos lugares del planeta donde se puede ver.
El brillo lo produce el plancton cuando el agua se agita. Entre más oscura la noche, más se nota: por eso se busca verlo en las noches sin luna.
Cuándo y cómo verla
El mejor momento es en las noches más oscuras, sin luna, y es más intensa en los meses cálidos. Se visita en un recorrido nocturno, en lancha o en kayak, saliendo ya entrada la noche cuando no hay luz de ciudad ni de luna que le compita. Al mover la mano o el remo en el agua, se dibuja una estela azul que parece de otro mundo. Es, para mucha gente, la experiencia que más recuerdan de su viaje a Puerto Escondido.
Manialtepec de día también vale
La misma laguna, de día, es otro plan completamente distinto. Es un santuario de manglar lleno de aves: garzas, pelícanos y muchas especies más que viven entre los canales. Los recorridos de día son para observar naturaleza y pajarear, y los de noche para la bioluminiscencia. Un mismo lugar, dos espectáculos.
Vivir cerca de todo esto
Tener la bioluminiscencia, el surf y la sierra del café a unos minutos es parte de lo que hace crecer a esta costa, y con ella el valor de la tierra. Si estás pensando en un terreno o una casa por la zona, estos son algunos de los desarrollos que acompaño.